Las obras del acceso al aeropuerto de Alvedro desde la futura tercera
ronda de A Coruña condenan a un núcleo cullerdense. Fomento dice que
casi no se presentaron alegaciones.
Los vecinos del lugar de A
Ermida, un pequeño núcleo de población rural en el municipio coruñés de
Culleredo, llevan meses viendo crecer las obras del acceso al
aeropuerto coruñés desde la tercera ronda y se siente impotentes ante
la idea de que sus viviendas quedarán literalmente debajo de un puente.
Este grupo de residentes reclaman ahora la expropiación total de sus
fincas y casas o una indemnización que mitigue la pérdida patrimonial
que supone tener esta enorme infraestructura justo encima de sus
cabezas.
Por su parte, el Ministerio de
Fomento, responsable de las obras, afirma que «el proyecto pasó por
todas las fases que marca la normativa para este tipo de obras, como la
información previa a los afectados, la exposición pública del proyecto
y el período de alegaciones», enumeran. Pero lo cierto es que el estado
actual de estos trabajos, con la construcción de unas enormes columnas
de cerca de veinte metros de alto por cuatro de ancho, revela
perfectamente la idea de cómo quedará esta zona cuando quede instalada
definitivamente la plataforma del viaducto, con las viviendas enterradas bajo este vial de acceso a Alvedro .
Antecedentes
Desde
fines del pasado septiembre, los vecinos han experimentado una
considerable merma en su calidad de vida a medida que las obras del
vial al aeródromo han ido creciendo. En este sentido, reprueban:
«Estamos sufriendo el precio del desarrollo, o de un desarrollo mal
entendido». Estas fuentes vecinales insisten en que no se oponen al
crecimiento de la zona, pero creen que «las distintas Administraciones
implicadas podrían tener más sensibilidad a la hora de proyectar este
tipo de infraestructuras». El problema está focalizado especialmente en
un núcleo concreto de catorce viviendas, de las cuales ocho están
afectadas de forma directa por estos trabajos de Fomento.
Expropiaciones
Una
situación que sufre la familia de Jorge López, quien recuerda que tiene
26 años y vivieron «aquí toda la vida», pero teme que en un futuro no
muy lejano, tanto él como su familia, tengan que dejar su residencia de
siempre. «Aunque ahora también nos enfrentamos a otro problema -se
queja-, al principio nos expropiaron unos 1.500 metros de la finca y
ahora nos piden 300 metros más como ocupación temporal por obras».
Jorge
López justifica que no se acogieron a la expropiación total porque
pidieron «una tasación particular de la vivienda, para tener alguna
referencia de lo que nos podían dar por ella», y se les pasó el plazo
para solicitarla. Ahora, estos vecinos a los que Fomento expropió sus
propiedades de forma parcial reclaman la expropiación total o una
indemnización por la pérdida patrimonial de sus propiedades.
En lo que respecta al Ministerio de Fomento afirma que durante la fase de
exposición del proyecto "no se presentaron grandes problemas en las
alegaciones y que varios vecinos no solicitaron la expropiación total
de sus terrenos". Además, fuentes del departamento dirigido por José
Blanco aseguran «que la empresa encargada de las obras está usando un
método de construcción especial para evitar afecciones en las viviendas
de la zona». Además, anotan, "la plataforma del viaducto se montará con
una cimbra lanzadora de vigas para evitar la ocupación de los terrenos
por parte de la compañía que ejecuta los trabajos"